Caso de estudio
Un proyecto de rediseño de panel de soporte que ordena la comunicación interna y devuelve claridad al equipo.
El panel de soporte que usaba el estudio había crecido sin orden: tickets mezclados con notas internas, estados ambiguos y una vista general que no reflejaba el trabajo real de cada semana. La directora creativa revisaba los pendientes una vez al día, pero la información llegaba tarde o duplicada.
La propuesta fue reorganizar el flujo desde la raíz: definir estados claros para cada solicitud, separar la comunicación con clientes de las notas de producción y crear una vista semanal que mostrara solo lo que requería decisión.
Primero se mapearon las tareas reales de una semana de producción: consultas de clientes, ajustes de postproducción, coordinación de locaciones y entregas de archivos. Cada tipo de solicitud recibió un flujo propio, con campos mínimos y sin pasos innecesarios.
Después se rediseñó la pantalla principal: una lista priorizada por fecha de entrega, con etiquetas de estado legibles de un vistazo y un espacio separado para notas internas que no se enviaban al cliente.
El panel pasó de ser un registro disperso a una herramienta de decisión. El equipo ahora revisa los pendientes en menos tiempo, los clientes reciben respuestas con contexto y la directora creativa puede ver de un vistazo qué entregas necesitan su revisión antes de la fecha límite.
El cambio no fue técnico, fue de criterio: menos campos, más claridad y un orden que respeta el ritmo real del estudio.
Materiales de referencia: capturas del flujo anterior, lista de estados propuestos y un documento breve con las reglas de uso para el equipo. Todo quedó documentado para que el próximo ajuste no vuelva a empezar de cero.